¿Por qué utilizar cremas de noche?

Fuente: Fateh

La piel necesita de un cuidado especial que pocas veces se les da y que, por razones de desinformación, creemos que basta con el lavado diario. Y si bien no está mal hacerlo, el ajetreo y las condiciones climáticas de hoy, hacen que tengamos que dar un paso más allá para ello. Felizmente, las cremas se presentan como una buena opción, sobre todo cuando las usamos de noche. ¿Por qué? Conózcanlo a continuación.

 

Las cremas y sus beneficios

El uso de  cremas, tanto de día como de noche, ayuda a la piel a mantener su funcionalidad ya que permite eliminar sustancias que se van acumulando. Por otro lado, brindan las proteínas y vitaminas necesarias para mantener los correctos niveles de hidratación.

 

El clima y el día a día, son suficientes para que nuestra piel esté expuesta a suciedad, la cual ya casi no notamos porque nos hemos acostumbrados. Sin embargo, nuestra piel sigue luchando pero en el camino se va deteriorando. Si a esto le sumamos los rezagos del cansancio y estrés, entonces su uso es cada vez más necesario.

 

Cómo funciona nuestra piel de día y noche

Nuestro cuerpo produce y libera ciertas sustancias en el torrente sanguíneo que tienen ciertos efectos que funcionan de diferente manera según algunos factores, entre ellos el horario. A esto se le conoce como ritmos circadianos.

Estos ritmos circadianos tienen también cierto efecto sobre la piel y, durante el día, pone en marcha mecanismos relacionados a la defensa de la piel, ya que es en ese momento cuando nos enfrentamos a los factores externos. Por otro lado, en las noches, activa los mecanismos de reparación y destoxificación de la piel, y la piel se regenera tres veces más rápido que durante el día.

Fuente: MLDF

El uso de cremas en la noche

A diferencia del día, cuando utilizamos un producto en la noche, sea hidratante o anti edad, logramos conseguir compensar la falta de elementos nutritivos en la piel, del mismo modo que también aporta confort de manera casi inmediata, junto con elementos que ayudan a mejorar esos mecanismos de reparación y destoxificación de la piel.

 

Además, aportan mayor cantidad de lípidos para combatir la sequedad, al mismo tiempo que ayuda a reducir las arrugas de expresión. Por ello es que son buenísimas para reparar, nutrir, tensar, proteger, defender y embellecer la piel.

 

De este modo, y teniendo una aplicación continuada del producto, la piel va a ir mejorando su estado mientras crea una especie de barrera que ayuda a su recuperación durante la noche.

 

La crema correcta

Desde que se inventaron las primeras cremas, hasta hoy, la gran variedad de cremas corporales ha favorecido a toda persona que buscan tener un mejor cuidado de la piel. La pregunta es, ¿habiendo tanta variedad, cuál es la correcta?

Fuente: Hola

Para ello es necesario determinar qué tipo de piel tenemos (seca, mixta  o grasa) y si esta es normal o sensible. Pero algo muy importante también es tener en cuenta nuestra edad. Y es que no es lo mismo una piel joven que una piel madura. Para eso hay que considerar lo siguiente:

 

  • Hasta los 25 años: tratamiento diario hidratante.
  • Entre 25-40 años: tratamiento preventivo, más superficial, para tratar las primeras líneas de expresión.
  • A partir de los 40 años: tratamientos específicos para el envejecimiento cutáneo a base de cremas más nutritivas para arrugas más profundas.

 

Fuentes: Tu Piel y Tú, ABC de Sevilla y Fuente Saludable